Sin que nadie del equipo intervenga. El agente conoce toda la carta, recomienda según lo que pide el cliente, aclara dudas, cotiza el pedido, gestiona el pago y manda el ticket a cocina con la hora de recogida.
"El equipo de cocina tiene que cocinar. No puede estar pendiente del WhatsApp respondiendo qué hay de menú o tomando nota de pedidos. Necesitábamos que eso ocurriese solo."
La Botigueta · Grupo Obris
Take away · grupoobris.com
El problema
Un take away que funciona bien tiene un problema que no es de cocina: el WhatsApp. Los clientes escriben para preguntar qué hay hoy, cuánto vale el menú, si tienen tal opción sin gluten, si pueden pedir para las dos y media. Cada mensaje requiere que alguien lo lea, responda y, si hay pedido, lo tome bien para que no haya errores en cocina.
El problema es que ese alguien suele ser el mismo que está cocinando, o el que está en el mostrador. En las horas punta — cuando más pedidos entran — es cuando menos tiempo hay para atender el teléfono. Los mensajes se acumulan, algún pedido se toma mal, y el cliente no recibe confirmación hasta que alguien sale de la cocina.
La Botigueta necesitaba que el WhatsApp funcionase solo: que el cliente pudiese preguntar por la carta, hacer su pedido, pagar y recibir confirmación con la hora de recogida — sin que el equipo tuviese que intervenir en ningún punto del proceso.
"A mediodía el WhatsApp no para. El cocinero tiene que salir a mirar el teléfono, responder, apuntar el pedido en un papel y volver. Se pierde tiempo, se cometen errores y el cliente se queda esperando respuesta."
— La Botigueta · Grupo Obris, antes del agente IAEl agente en acción
Una conversación real — el agente lleva el pedido de principio a fin.
El ciclo completo
El agente no es un bot de respuestas programadas. Conoce la carta, razona sobre lo que pide el cliente y lleva la conversación hasta el cierre — incluyendo el cobro y la notificación a cocina.
El agente tiene la carta cargada: platos, precios, ingredientes, alérgenos y disponibilidad. Si hay menú del día o especiales, los conoce. Responde cualquier pregunta sobre lo que hay sin tener que consultar a nadie.
Si el cliente duda, el agente recomienda según lo que ha pedido antes o lo que tiene más salida ese día. No empuja, orienta. Si alguien pide para dos y uno es vegetariano, lo tiene en cuenta.
Gluten, lactosa, frutos secos, mariscos — el agente resuelve dudas de alérgenos en tiempo real con la información actualizada de la carta. Sin que nadie del equipo tenga que mirar nada.
Cuando el cliente cierra el pedido, el agente repite los artículos, cantidades e importe total antes de confirmar. Sin ambigüedades, sin errores de transcripción.
El agente gestiona el pago por Bizum, enlace de pago o confirma pago en mostrador según la preferencia del cliente. El pedido no entra en cocina hasta que el cobro está resuelto.
En cuanto el pedido se confirma y se paga, el agente envía el ticket a la impresora de cocina con los artículos, las observaciones y la hora de recogida marcada. Cocina sabe exactamente qué preparar y para cuándo.
El resultado
Antes
El WhatsApp no paraba a mediodía. El equipo tenía que salir de la cocina para responder qué había, tomar el pedido a mano, confirmar el importe y luego recordarlo para prepararlo a tiempo. Errores, esperas y tensión en las horas punta.
Ahora
El cliente escribe al WhatsApp, el agente lleva la conversación hasta el final y el ticket aparece en cocina con todo claro: qué, cuánto y para qué hora. El equipo no toca el teléfono. Solo cocina.
0
Interrupciones al equipo de cocina para responder WhatsApps o tomar pedidos durante el servicio.
24/7
El agente recibe pedidos fuera del horario de atención. El cliente puede reservar su take away la noche anterior.
0 errores
El ticket en cocina refleja exactamente lo que el cliente confirmó. Sin malas interpretaciones, sin notas en papel que se pierden.
Agente IA de pedidos
Take away, catering, delivery, recogida en tienda — si recibes pedidos por WhatsApp y alguien del equipo tiene que gestionarlos a mano, el agente puede hacerlo por ellos.