Mi padre, el primer CTO que tuve sin saberlo
Crecí viendo a mi padre trabajar. Tenía su propia asesoría fiscal en Pollença y desde pequeño me rodeé de libros de contabilidad, declaraciones de renta y conversaciones de sobremesa sobre IVA y retenciones. Era un mundo que a muchos les parece árido, pero para mí era simplemente la realidad de muchas familias que luchaban cada día con su negocio.
Años después, cuando decidí que lo mío era la tecnología y el software, mi padre fue mi mentor silencioso. Cada duda técnica sobre fiscalidad, cada pregunta sobre cómo funciona un asiento contable, cada detalle de la operativa real de una pyme — él lo resolvía. No con manuales ni cursos online. Con paciencia y con la experiencia de décadas acompañando a empresarios reales.
"Incluso después de su fallecimiento en 2018, siento que me guía, resolviendo mis dudas y apoyándome en cada paso del camino."
El camino antes de Afer
Empecé ingeniería informática. No la terminé — la curiosidad autodidacta y el mercado llamaron antes. Con 21 años entré en una empresa de IT y pocos años después ya había tomado la decisión que cambiaría todo: montar mi propia empresa en 2003.
Los siguientes años los pasé haciendo desarrollos a medida para empresas de toda España. Proyectos de gestión, facturación, logística. Aprendí más de PYMEs en esos años que en cualquier MBA: sus frustraciones, sus procesos manuales, sus miedos ante la tecnología. Y también su enorme capacidad de adaptación cuando les das la herramienta adecuada.
2020: Afer nace en plena pandemia
La idea de Afer empezó a tomar forma en 2019. Después de años trabajando codo con codo con cientos de PYMEs, teníamos clarísimo lo que necesitaban: una plataforma simple, potente y diseñada para España — no una traducción de un software americano con parches fiscales encima.
Lanzamos en 2020. En pleno COVID-19. Fue duro, pero también revelador: las empresas que necesitaban digitalizar su gestión lo necesitaban urgente. Nuestros primeros clientes llegaron del entorno local — empresas de Mallorca que nos conocían, que confiaban en nosotros, que nos daban feedback directo y sin filtros.
Ese feedback lo fue construyendo todo. Cada módulo, cada flujo, cada pantalla de Afer tiene detrás una conversación real con un empresario que nos contó su problema.
"No construimos lo que creemos que necesitan. Construimos lo que nos piden las personas que lo usan cada día."
Hoy: el primer ERP con IA conversacional para PYMEs
En 2024 constituimos Afer como empresa independiente. No para crecer por crecer, sino para poder escalar una visión que se ha vuelto muy clara: que cualquier PYME española tenga acceso a las mismas herramientas de IA y automatización que hasta ahora solo tenían las grandes corporaciones.
Somos el primer software de gestión para PYMEs que ofrece en producción una IA que busca en tus datos reales — tus facturas, tus cobros, tus movimientos bancarios, tus proyectos — y te permite hablar con ellos en lenguaje natural. Algo que existía para SAP o Dynamics, pero no para la empresa de construcción de Pollença o la asesoría de Sevilla.
Y lo hacemos con el mismo trato que me enseñó mi padre: cercano, honesto y sin letra pequeña.