El mantenimiento de enero. La cuota de marzo. El servicio de verano. Si el mes pasado era igual que este, no deberías tener que repetirlo a mano. Define la plantilla una vez — cliente, concepto, importe, frecuencia — y Afer factura cuando toca.
Una vez
y ya está.
"El primer día del mes me pongo a hacer facturas y tardo una hora. Son todas iguales, solo cambia la fecha. Es absurdo."
Lo que nos dijo un cliente
que ahora tarda dos minutos
El problema
Si tienes clientes con servicios continuados, conoces esta factura: misma empresa, mismo concepto, mismo importe. Solo cambia la fecha y el número. La haces el primer día del mes, en enero, cuando llega el verano. Cada vez igual. Cada vez a mano.
El proceso de siempre: buscas la última factura de ese cliente, la duplicas, cambias la fecha, corriges el número y la emites. Con diez clientes son diez pasos. Con veinte, veinte. Y si un mes se te pasa uno, nadie te avisa — ni el cliente, ni el sistema, ni nadie.
Lo que hace falta no es solo recordarte que toca facturar. Es que el propio sistema lo haga: cada mes, cada trimestre, solo en los meses de temporada, con o sin tu confirmación. Sin que tengas que pensar en ello.
"En septiembre siempre me doy cuenta de que me dejé sin facturar dos mantenimientos de verano. Dos clientes que cobraste tarde, o directamente no cobraste. Y encima te da vergüenza decirlo."
— Lo que nos cuenta quien usa Afer con servicios estacionalesLa solución
Cada plantilla guarda el cliente, el concepto y el importe. Tú eliges con qué frecuencia y si quieres revisar antes de que salga. A partir de ahí, Afer se encarga.
Elige si la factura sale sola o si Afer te avisa para que des el visto bueno. Cada plantilla puede tener su propio modo.
La factura generada se envía al email del cliente en el mismo momento. Sin descargar, sin adjuntar, sin recordar.
Cada plantilla lleva un registro de todas las facturas emitidas, el total acumulado y el estado de cobro de cada una.
Si un cliente modifica su tarifa o una plantilla lleva más de un ciclo sin emitirse, Afer lo señala para que no se pierda ninguna factura.
El resultado
Antes
Cada mes: buscar la última factura, duplicarla, cambiar la fecha, corregir el número, revisar que el importe no ha cambiado, emitir. Veinte clientes, veinte veces. Y rezar por no olvidarte de ninguno.
Ahora
Cuando toca, Afer genera las facturas, las envía a cada cliente y las deja registradas. Si quieres verlas antes, te avisa con un clic para confirmar. Si no, salen solas. Tú te enteras cuando ya está hecho.
0
Facturas recurrentes olvidadas. Afer recuerda por ti qué toca facturar, a quién y cuándo — cada mes, sin excepción.
1 clic
Para emitir todo el lote si prefieres dar el visto bueno antes de que las facturas lleguen al cliente.
∞
Plantillas activas a la vez. Sin límite de clientes, frecuencias ni combinaciones de meses de temporada.
Incluido en todos los planes
Si la respuesta es más de uno, ya tienes trabajo para automatizar. Crea las plantillas en minutos y a partir del mes que viene Afer se encarga. Da igual si son cinco clientes o cincuenta.